El banco doble o individual. Para conversar, atarse los zapatos o cerrar los ojos y relajarse, simplemente sentados.
Lado a lado o detrás, discretamente escondida por la espaldera,
pequeño telón o apoya-espalda, para descansar un momento
o para pensar lo que voy a responder.
Quién sabe... no quiero reflexionar, ahora sólo quiero charlar un poco.